Contamos con dos hornos de inducción de 350 kg para fundición de hierro gris y nodular. Este sistema es más limpio, eficiente y controlado frente a otros métodos de calentamiento.
El proceso permite generar gran cantidad de calor rápidamente y se compone de bobinas de fuerza y refrigeración, fuente de alimentación, estación de enfriamiento y material refractario para proteger el sistema durante el tratamiento del metal líquido.
Todas las piezas fundidas son sometidas a pruebas rigurosas, respaldadas por tecnología de punta para asegurar un producto final de alta calidad. Es fundamental obtener muestras representativas sin alteraciones para un análisis fiable.
Herramental disponible para garantizar la calidad del hierro gris y nodular:
Utilizamos el proceso tradicional de moldeo en arena, ideal por su resistencia térmica y moldeabilidad.
La arena mezclada con aglutinante permite evacuar gases y mantener la forma del molde durante el vaciado del metal. Usamos tanto arena verde (acabado rugoso) como arena seca (acabado más liso), y procesos adicionales como granallado para mejorar la superficie.
Empleamos técnicas de limpieza superficial por impacto (granallado), proyectando partículas abrasivas a alta velocidad (65–110 m/s) para eliminar impurezas y mejorar el acabado superficial.
Contamos con granalladora de tambor y procesos de maquinado con máquinas de control numérico (CNC), que permiten eliminar excedentes y definir geometrías precisas en cada pieza, garantizando una correcta terminación superficial.